ENSER
Exposición individual, Galería Cànem. Del 18 de mayo al 28 de junio de 2019. Prorrogada fins el 6 de juliol de 2019.

INVENTARIO DE VIDA
«En presencia, en existencia, en su ser. La palabra surge de aquel deseo de inventariar que tiene la memoria o el afán de posesión, así como cierto deseo de exhaustividad. Antiguamente (1), al pasar lista y designar aquello de hecho encontrado, se anotaba la expresión con un significativo 'en ser', 'en su ser', 'tener en ser'. De esta forma se confirmaba lo hallado frente a lo que no se encontraba presente. Tener en ser queda entonces reflejado por escrito en columnas ordenadas que listan la presencia, mientras la ausencia se delata en el silencio.

La formación de esta palabra para usos prácticos desemboca en otros caminos a explorar. Es un concepto que puede trasladarse al tiempo y el espacio de lo íntimo. Cuando hay que afrontar la pérdida irreparable, la desaparición de ser, se desencadena un proceso interno y continuo de comprobación o cuestionamiento de si es, de si está presente. Es en el no ser, donde se manifiesta la resistencia casi física a aceptar el silencio de la voz cotidiana, a la espera esperanzada, consoladora, de volver a escucharla, siempre al punto de augurar y proyectar su eco en la caja de resonancia del recuerdo.

De forma que ENSER, en su ser, parece confirmarse en cada uno de los precisos instantes que la presencia se hace patente en el inventario de vida que nos trae la memoria, donde queda albergado, retenido y custodiado; como una prolongación de ser que sigue siendo y resigue presente a través de las diversas materialidades que pueblan los repuntes de vida compartidos.

En su evolución, la expresión sustantivada en forma plural: enseres, actualmente hace referencia al conjunto de utensilios, muebles o instrumentos, que son necesarios o convenientes en una casa o para el ejercicio de una profesión. Del profesar el oficio artístico acaba siendo menester todo, especialmente lo innecesario. Todo lo material así como también lo inmaterial: utensilios, vivencias, instrumentos, conversaciones, objetos cotidianos o inauditos, descartes varios que son recabados con la única función de su presencia en ser, en su ser, para ahondar en las reminiscencias y evocaciones, en los blancos o huecos, en las significancias (2) de esta vida irreparable en su recuento de ausencias de dolor impronunciable.

En este acopio de presencias para conjurar vacíos, en esta búsqueda del perímetro exacto de la pérdida, se agolpan pesares y pensares (3). Presencias que tiritan penas o sostienen insistentes la voz de la ausencia. Presencias que colapsan la práctica incierta de intentar pronunciar aquello que no tiene cuerpo de palabra, atrayendo numerosas preguntas: afrontar la pérdida plantea la cuestión de si en su ser, aún sin su presencia, está ciertamente en algún lugar inaccesible al entendimiento.

La muestra ENSER trae la presencia irrenunciable de lo más amado; hace recuento de lo inmaterial sustraído a la experiencia de vida; condensa cada mirada, cada gesto y sustantiva la pérdida en forma plural. Es de hecho, una alegoría de la realidad de lo artístico. La demanda de artista no deja de escrutar cada paso, no da tregua a ese su profesar el interior, no puede dejar de absorber el yo para intentar apaciguar el agotamiento de vivir objetando.

Del otro lado del espejo de la palabra enser aparece un vientre, un centro, una corteza, una respiración, una alianza, una aurora, un claro del bosque. Del otro lado y en sus vericuetos, se hallan los enseres que traen a la superficie sentimientos recónditos. Aquí presentes, en inventario de vida, encontramos objetos larvados de un bello oscuro mimo hacia lo inmaterial».

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1. La etimología trae al presente la vicisitudes de una palabra, sus usos y significados a través de los tiempos y los hablantes. Es como un libro de familia donde aparecen orígenes y parentescos, traslados, influencias o préstamos que ratifican la constante maleable del lenguaje y en muchos casos revela significados ocultos a su uso cotidiano.
2. En oposición a insignificancia.
3. Pesar funciona aquí como metáfora de la pena en su gravedad . Pesar y pensar comparten además la misma raíz, pues es el pensar el pesar argumentos en uno u otro sentido.